Cómo establecer una rutina efectiva en el gimnasio: consejos prácticos

Una de las barreras más duras a las que se enfrenta todo aquel que quiera ponerse en forma en un gimnasio es la de la perseverancia. El mejor método para superar esa frontera y superar el aburrimiento, el cansancio o la pereza, y ser constante en los entrenos, es ver mejoras sustanciales en uno mismo, comprobar que el trabajo realizado está teniendo sus frutos. La fórmula más útil para ver resultados es establecer una rutina efectiva en los entrenamientos del gimnasio.

Cumplir con los objetivos e ir superando las fronteras que impone el propio organismo es uno de los consejos que ofrecen diariamente alguno de los deportistas de élite, protagonistas de las habituales noticias deportivas. La imposición de rutinas adecuadas a cada deportista es la estrategia obligada para lograr estos hitos.

Los primeros pasos

Los expertos del sector recomiendan que, para empezar y evitar lesiones, es fundamental y lógico comenzar por usar máquinas guiadas desde los niveles más básicos. Solo cuando se haya adquirido algo de experiencia en estos aparatos, se pasará al siguiente nivel, que es ejercitarse con el propio peso corporal e ir cogiendo peso libre (mancuernas, barras, kettlebells…), favoreciendo especialmente el entrenamiento transversal.

Rutina de ejercicios

Cuando hayan pasado algunos meses entrenando y adquiriendo la suficiente experiencia en el manejo del instrumental del gimnasio, se podrá proceder a crear y organizar las rutinas de gimnasio. Cabe aclarar que, bajo este concepto, se aglutinan una serie de ejercicios y actividades físicas que tienen como objetivo cumplir los ejercicios impuestos por el atleta, como puede ser adquirir masa muscular, bajar de peso, ganar velocidad o flexibilidad, tonificar regiones corporales o mejorar la condición física de forma general, entre otras posibilidades.

Un ejemplo de rutina de ejercicios habitual para principiantes serían las flexiones en el suelo, flexiones en la pared, subida de escalón, sentadillas con los brazos hacia adelante, abdominales (simples y cruzados), puente para glúteos, tijeras, abdominales en bicicleta, elevaciones laterales, plancha y estocadas.

A medida que estos ejercicios se vayan practicando se deberá ir aumentando en intensidad y número de repeticiones. No hay que olvidar llevar un control de cada actividad, apuntando el rendimiento y las mejoras que se irán adquiriendo con el tiempo y la constancia.

Cada persona, según sus condiciones físicas y capacidad de entreno, requerirá un tipo de rutina u otro, como cabe suponer.

La creación de una rutina de ejercicios

Los puntos que se han de considerar para crear una rutina de entreno eficaz estará relacionada con los objetivos que se quieran alcanzar, las posibilidades de tiempo y condiciones reales para alcanzarlos, los hábitos personales…

En cualquier caso, como norma general, se deberán tener claro los días y los tiempos dedicados al entrenamiento, definir los objetivos, tanto en el corto como en el mediano y en el largo plazo, saber qué se quiere conseguir y visualizarlo.

Por otro lado, también es fundamental conocer las herramientas, máquinas y dispositivos con los que se cuenta. Si se va a un gimnasio profesional, se tendrán al alcance todo lo necesario, sin embargo, si se entrena en un entorno doméstico, habrá que adaptar la rutina al espacio y a los habitualmente pocos elementos que se posean, tratando de aumentarlos con elementos propios del hogar, siempre que esto no suponga un riesgo para el deportista.

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